viernes, 11 de octubre de 2019

Cuando me doy cuenta.






Este jarrón de cerámica con forma de mujer se titula Ccuando me doy cuenta", es decir, cuando me doy cuenta de lo que siento. Cuando soy consciente de mí misma.
Cuando la sensación corporal, la reacción fisiológica es identificada y etiquetada por el pensamiento"siento pena" "siento rabia", miedo, inseguridad, alegría......es como un pequeño pájaro que escapa de su jaula dorada y se posa en la cabeza. Cuando no sabemos cómo gestionar una emoción para que no nos arrastre, la reprimimos y no sabemos qué estamos sintiendo. Al reconocer nuestra emoción, ser capaces de sentirla y no dejarnos arrastrar por ella , nuestro cuerpo y nuestra mente dejan de estar divididos. La razón sola es algo muerto. La emoción sin el apoyo de la razón puede arrastrarnos sin control.
 Alguien tan pasional como San Agustín ya lo enunció: Un acto es consciente únicamente cuando es sentido y pensado. 

jueves, 22 de febrero de 2018

La Justicia




          Esta escultura de cerámica realizada para el Colegio Oficial de Abogados de Jaén representa la justicia y personifica las fuerza moral de los tribunales de justicia. Es una figura de mujer impasible, con los ojos vendados, que porta una balanza símbolo de equidad. La venda es garantía de imparcialidad, y la espada de dos filos, simboliza el poder de la razón y la justicia, que puede ser ejercido a favor o en contra de cualquiera de las partes.

viernes, 28 de agosto de 2015

OUROBOROS



El significado del ouróboros, como tal, remite a la naturaleza cíclica de las cosas y a la idea del eterno retorno. Ambas interpretaciones, en este sentido, se refieren a la concepción de la existencia como un ciclo que siempre recomienza, y cuya continuidad consiste en un constante renacer.
De allí que el ouróboros también se asocie a la naturaleza cíclica del tiempo, donde el instante presente es eternamente devorado por el instante futuro, constituyendo una secuencia infinita de instantes que mueren y renacen a cada momento.

La antigüedad del símbolo del ouróboros se rastrea tres mil años atrás en la historia humana. En el Antiguo Egipto, por ejemplo, se guarda testimonio del ouróboros en un jeroglífico de la cámara mortuoria de la pirámide de Unis. Asimismo, expresiones semejantes del ouróboros se encuentran en la Antigua Grecia o en las mitologías nórdicas La serpiente representa la sabiduría ancestral, el mito primigenio del mundo subterráneo.El círculo es la idea sintética de perfección. 


Carl Jung, que lo considera el mandala básico de la alquimia, nos dice que los alquimistas, a su manera sabían más que nosotros del proceso de individuación y lo expresaron con el símbolo del ouroboros. Es un símbolo dramático para la integración y asimilación de contrarios. Constituye el secreto de la materia prima que proviene de la misma raíz del inconsciente del hombre.

Paul Watzlawick afirma en el prólogo del libro de Lynn Segal "Soñar la realidad" explica que comprender que el observador, el fenómeno observado y el mismo proceso de observación forman una totalidad que sólo puede descomponerse en sus elementos a riesgo de reificaciones absurdas, tiene amplias consecuencias para nuestra comprensión del hombre y de sus problemas -ante todo de los métodos con los que, en sentido literal de la palabra, éste construye su "realidad", reacciona después ante ella como si existiera independientemente de él allí fuera, y finalmente quizá llegue al conocimiento perplejo de que sus reacciones son a la vez efecto y causa de su construcción de la realidad. Este "espacio curvo" de la experiencia humana del mundo y de sí mismo, esta clausura- como lo denimina Heinz Von Foerster- encuentra su expresión simbólica en la imagen del Ouroboros, la serpiente que se muerde la cola, y su expresión poética en las palabras de T.S. Elliot para quien "el fin de toda  nuestra exploración será llegar donde empezamos a interpretar por primera vez ese lugar".

domingo, 23 de agosto de 2015

Colaboración con Amgara


Hoy nos ha visitado la artista ceramica , Paz Enríquez , y nos va a realizar una colección personalizada para Amgara , gracias por tu visita !!

El símbolo según Carl Jung.


   La Gestalt es deudora, entre otros autores del gran psiquiatra suizo Carl Gustav Jung. Para este autor, el símbolo es la expresión directa de la unión de los opuestos. Cuando tenemos un período de conflicto psíquico, de tensión interna, de cuestionamiento personal o de desorientación, la acción del símbolo genera un sentido debido a que conduce a que se reúnen los términos separados. Cualquiera que fuera la forma en que se presente (imagen, impresión súbita, afición por un objeto, encuentro, acontecimiento...) puede dar lugar a un "darse cuenta" que resuelve la situación conflictiva, aunque escape a la razón el motivo del cambio, pero su fuente es siempre la energía del inconsciente.


    Se trata ante todo de una experiencia emocional, conmovedora, y su consecuencia es la sensación de haber superado un estado anímico o un problema que parecía insuperable. Pero para que el inconsciente de a luz el símbolo,es necesario que nos permitamos sentir plenamente el estado emocional producto de la confusión, del conflicto. Permanecer ahí, con la sensación de vacío, de caos,  para permitir que lo nuevo aflore. 


 De ahí la importancia del respeto por las frases depresivas que se producen en el transcurso de un análisis. Es propio del símbolo, en su aspecto irracional, mantener juntas las energías contradictorias. Constituye esa zona fronteriza en donde los actos humanos acaban articulándose a partir de las energías y los complejos autónomos del inconsciente.

    Considerado como signo evocador y estimulante, el símbolo permite la evolución interior. Es la energía de la renovación, Es a la vez continente y forma de una carga emocional. A través de él se revela la naturaleza original del sujeto, sus instintos y su manera particular de pensar. Pero su expresión sigue siendo dominio de la naturaleza, extraña e incomprensible para nuestra razón; para captarla, estamos obligados a traducirla a los términos y los conceptos racionales de nuestro discurso. El mensaje que porta nunca es dado directamente, y su desciframiento sólo puede ser efectuado por la persona concernida a partir de su simbología personal.